Un factor que ha venido siendo injustamente olvidado hasta hace pocos años en los acuarios de arrecife es la iluminación. Fué los años 60’ fue cuando en Alemania y holanda ciertos acuaristas pioneros, retomaron sus técnicas desde el punto de vista de la biología de los seres vivos de un arrecife. Acuariofilia y biología se unieron más que nunca sacando provecho mutuo. Avanzado sobre el estudio sobre el metabolismo de los corales, macro-algas y ciertos invertebrados así como los biotopos en los que se desenvuelven, salieron a la luz nuevos aspectos y necesidades en el campo de la iluminación de acuarios, que facilitarían su desarrollo y reproducción en cautividad. Vamos a ver que estaban averiguando…
Un arrecife está formado por miles de corales incrustados encima de los esqueletos de otros congéneres muertos años atrás. Cada coral está estructurado a su vez por una colonia de cientos o miles de pólipos individuales unidos entre sí como en un panal de abejas. Estos pequeños pólipos encajados en su estructura de carbonato de calcio, exponen sus tejidos en forma de tentáculos y mantos al medio exterior para interactuar con el medio marino. Ciertos corales utilizan sus tentáculos través de unas células especializadas llamadas cnidocitos, atrapando partículas de deshechos orgánicos, larvas de otras especies, o pequeños crustáceos y animales para alimentarse. Sin embargo, estos no pueden depender de que pase la comida delante de ellos, y la naturaleza les adaptó para alimentarse de la energía solar. Esta increíble fusión animal-planta se logra mediante unas células vegetales dinoflageladas que habitan en sus endotejidos, es decir, justo por debajo de su “piel”. Estas algas unicelulares pertenecientes a la familia zooxantelae toman del medio oligo-elementos esenciales, nitrógeno procedente de deshechos orgánicos y mucha radiación lumínica para producir ciertos azucares, que toman provecho como fuente de energía las células de los tejidos de los corales. La luz atraviesa la primera capa del tejido del coral, que es extendido a modo de “panel solar” para que el mayor número de xooxantelas puedan recibir su energía en forma de radiación solar. Consideremos pues, la luz como una fuente de energía aprovechable por los corales, y no solamente un elemento que favorezca la visión del acuario.
Ciertos corales, anémonas, medusas, moluscos y otros invertebrados, han desarrollado esta capacidad de tal forma que algunos no necesitan depredar pequeñas presas para alimentarse de de sus tejidos. De hecho, a pesar de que todos los corales son carnívoros, muchos de ellos poseen por alguna razón zooxantelas en sus endotejidos, empleando la mayoría de ellos ambos tipos de alimentación. Existe gran variedad de especies que dependen de la luz para vivir como si fueran vejetales, pereciendo en pocos días al carecer de ella. Ciertas especies de corales, si son fijados en un ambiente pobre en radiación solar, sobreviviven con alimentación planctónica, mientras que si por alguna razón carececieran de esta y por el contrario dispusiese de suficiente luz, podría regular su población de zooxantelas para alimentarse por fotosíntesis. También tenemos ciertos corales como el popular coral burbuja (Plerogyra sinuosa) que armonizan ambos tipos de alimentación a la perfección; Despliengan durante el día sus tejidos semitransparentes en forma de bellas burbujas para para “solear su rebaño de zooxantelas”, mientras que por la noche emergen unos finos y sorprendentemente largos tentáculos de su cuerpo, que sondean un área considerable siendo capaces de atrapar incluso pequeños camarones.
Cultivo de la zooxantela simbiodynium microadriaticum
Las zooxantelas, al contrario de las creencias más generalizadas, no son las causantes de los vivos colores de los corales. En realidad, varían desde ser casi transparentes a presentar coloraciones parduzcas, beige o amarillentas, siendo las especies más comunes en los invertebrados simbiodynium microadriaticum o simbiodynium kawagutii. En realidad estos vivos colores tan apreciados por todos los acuariófilos se deben a otro fenómeno bien distinto. Como veremos más adelante, muchos corales reciben solo una parte del espectro lumínico del sol en función a su profundidad, siendo este espectro más cercano a la gama ultra-violeta así como espectros no visibles, como los rayos UV-A, UV-B o UV-C. De todos es sabido que la exposición a los rayos ultravioleta solares son nocivos para todos, y que los seres humanos por ejemplo, nos defendemos de ellos segregando melanina en la piel, que la pigmenta poniéndonos “morenos”. Ciertas plantas pigmentan sus hojas con colores violáceos para defenderse del exceso de radiación y evitar así quemarse. Muchos corales como las Acroporas que nos llegan de origen con vivos colores, reciben radiaciones diarias de más de 150.000 lúmenes y están sujetas a este fenómeno. Si en cautividad no son irradiados con fuentes de luz artificial que emitan este espectro e intensidad concretos, pierden en pocas semanas esos vivos colores para dar paso a un tono parduzco. En las fotos de mas arriba podemos ver a la izquierda un coral burbuja (Plerogyra.Sp) presentando su pigmentación natural mantenida durante un año en un acuario de arrecife establecido. Al eliminar la fuente de luz con espectro ultra-violeta después de cuatro meses nos presenta una pérdida de coloración notable (ver foto de la derecha) La salud del coral y suponemos, su densidad en zooxantelas es la misma, sin embargo ha perdido la pigmentación que presentaba en su medio natural. Otros animales como los peces, y gran cantidad de invertebrados, dependen de la luz solar para producir en su metabolismo una serie de vitaminas esenciales como la E que no pueden asimilar por ingestión, o el aprovechamiento del yodo.
Llegados a este punto, queda claro que la luz juega un papel fundamental en cuanto a la supervivencia de los corales en un arrecife, sin hablar siquiera de los seres de origen vegetal. Ahora bien, las características y comportamiento de esta luz se ven alteradas al atravesar cierto espesor de agua, así que debemos conocerla un poco más a fondo.
En esta foto podemos observar como cambia la percepción de los colores en el agua en función a la profundidad de esta. El ojo humano engaña, ya ve más luminosos y claros los colores rojos (el de la barca por ejemplo) mientras que los tonos azulados (los corales en el fondo del mar) los ve más oscuros y menos brillantes. En realidad, la energía lumínica a esa profundidad es mucho mayor. Debes apreciar que los corales de la foto vistos en primer plano (parte inferior derecha de la foto) presentan a nuestros ojos gran variedad de color siendo capaces de distinguir hasta tonos amarillos, mientras que en los vistos a través de una mayor cantidad de agua en segundo plano (parte inferior izquierda de la foto) solo vemos tonalidades azul-verdosas a pesar de ser el mismo entorno. Solo iluminando esa área con una luz artificial muy cerca de esa zona podríamos distinguir toda la gama de colores.
Una fuente de luz (una bombilla por ejemplo) emite una radiación energética, y llamamos luz al espectro o parte de ella que podemos ver. Con lo cual, una fuente de luz al encenderse, emite energía lumínica. Las propiedades de esta radiación energética son tres:
·Longitud de onda: Es la medida de la distancia entre las crestas de dos ondas de radiación. Las ondas de radio por ejemplo, miden hasta30 kilómetros, mientras que las ondas de una radiación gamma, pueden medir menos de 0, 005 Å (amstrongs) de longitud. La unidad de medida standard de la luz es el nanómetro (nm). la luz solar que reciben los seres de un arrecife está filtrada por más o menos cantidad de agua, en función de los metros de profundidad que se encuentren estos. La luz blanca que vemos es una mezcla de todos los colores existentes, y al atravesar el agua del mar, ciertos colores con una longitud de onda menor no logran penetrarla, persistiendo los tonos verdes y finalmente los azules. cada color tiene su propia longitud de onda. a la suma de todos los colores visibles la llamamos espectro lumínico.
( DIBUJAR UN PRISMA Y LA LUZ DESCOMPONIÉNDOSE EN EL )
Longitudes de onda de los colores que componen la luz
Desde: (nm) Hasta: (nm) C O L O R
>700 INFRA-ROJO
700 650 ROJO
650 900 NARANJA
590 575 AMARILLO
575 490 VERDE
490 425 AZUL
425 400 VIOLETA
<400 ULTRA-VIOLETA
·Energía: es la fuerza electromagnética de una onda. Cuanto mas corta es una longitud de onda, mas energía tiene, y cuanto más larga, menos energía electromagnética. ( ejemplo: Luz roja àonda más largaà menos energía y luz azul à onda más corta àmás energía) La energía de la luz ultravioleta (onda mas corta aún con 253 nm/s) es tal, que puede eliminar microorganismos, y es usada en los acuarios en las lámparas germicidas. Tanto la luz ultra violeta como la luz infla-roja delimitan el espectro de colores visible por los seres humanos.
·Intensidad: es la particular emisión de luz por parte de una fuente lumínica. Es decir, su brillo y abundancia. Esta característica es tan importante como su color.
Autor: Alejandro Soria.
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